Despeñaperros - Barranco de Valdeazores (Crónica y fotos)
El Domingo 25 de octubre quedamos un grupo de amigos, para realizar una excursión a la zona del Barranco de Valdeazores, en el parque natural de Despeñaperros. El punto de salida fue en el restaurante "Los jardines de Despeñaperros", situado en la autovía Madrid-Bailen, pasados unos 400 metros el límite de la provincia entre Jaén y Ciudad Real. Cruzamos la autovía y tomamos el sendero que discurre por el barranco, y que sigue las conducciones de agua que llegan al restaurante, desde un manantial de la sierra. El camino es fácil de seguir, sólo hay un inconveniente, hay que cruzar algunos puentes un poco estrechos, y algunos compañeros necesitaron el apoyo de otros, con menos vértigo, para poder pasar. Al final de la senda llegamos a un paraje húmedo con un grupo de castaños de gran tamaño. Aquí nace el manantial que ya hemos comentado y que es el que proporciona el agua a las fuentes del restaurante. Descansamos un poco y luego subimos por pequeño barranco con una fuerte pendiente. Aquí pudimos empezar a ver alcornoques, robles y madroños. Este trecho se le hizo para algunos un poco duro, pero al final subimos todos y pudimos realizar arriba otro pequeño descanso (Que por descansos no quede). Enlazamos aquí con el camino que lleva al "Collado de la aviación", donde hay una pequeña casa de piedra, que se utilizó en la guerra civil como observatorio del paso de aviones. Seguimos por el camino hasta llegar a un mirador, en el borde del paso de Despeñaperros. Aquí las vistas son magníficas. Pudimos ver buitres leonados y el paraje situado en la otra vertiente del paso de Despañaperros, llamado "Los Órganos", debido a las grandes rocas verticales que lo forman. También se pudimos ver una pequeña cueva con pinturas rupestres. Nos hemos informado que esta zona es rica en pinturas y muchas de ellas no esta catalogadas. Son de tipo esquemático y representan formas simples de anímales, hombres y objetos (Todo esto lo he copiado de internet. Jeje). Nos llamó la atención la presencia de líquenes amarillos y que daban color a las rocas. Una vez que terminamos de visitar la zona, volvimos por el camino, pero en vez de bajar por el barranco, seguimos sin dejarlo, hasta la zona del restaurante. Eso sí, antes de terminar paramos a comer que bien nos lo teníamos merecido. Cuando llegamos abajo nos tomamos una cerveza algunos y un refresco otros (también nos lo teníamos merecido). Bueno ya no me enrollo más, sólo decir que fue un día estúpendo y que nos lo pasamos muy bien. Hasta otra.
Miguel Ángel Hernández
Enlace fotos: http://picasaweb.google.es/grupodeamigosJaen/DespenaperrosBarrancoDeValdeazoresDomingo25Octubre#
