Paseo Cerro de Santa Catalina
Para la segunda subida al Cerro de Santa Catalina, el tiempo fue mejor, hacía sol y apenas hubo nubes.
Paramos en la Fuente de Caño Quebrado donde contamos la bella historia de amor entre los príncipes moros Omar y Zoraida y de como por ese amor brotó la fuente.
Subimos por la carretera al Castillo. Los niños iban descubriendo donde están sus casas.
Llegamos hasta el arco de entrada al Castillo. Allí nos asomamos, una vez más, a ver la ciudad de Jaén y la piscina del Parador Nacional. Continuamos hasta el panel explicativo de la antigua fortaleza. Entramos en el Patio de Armas, fuimos recibidos por el siervo del ilustre Condestable Don Miguel Lucas de Iranzo. Contamos la historia de este ilustre personaje y el porque la Calle Campanas recibe ese nombre.
Ya en la Cruz, los niños descubrieron el poema de Almendros Aguilar dedicado a la familia antes propietaria del Cerro y en recuerdo al sufrimiento de Cristo en la Cruz. Los niños al subir le decían a la gente que debajo había un poema.
Luego entramos al Parador donde gracias a la ayuda de una amiga nos dejaron entran a los salones que hay antes de entrar a las habitaciones. Contamos la historia del fantasma.
Mi mejor recompensa fue el comentario de uno de los niños: ¿Dónde vamos la próxima vez? Me lo he pasado genial.
Enlace con las fotos de este maravilloso día:
http://picasaweb.google.es/grupodeamigosJaen/SantaCatalina7Marzo#
